Crudo relato de Marta González, en plena batalla contra el cáncer: "Mi hija pasó a ser mi mamá"

La querida actriz de 81 años, que lucha por cuarta vez contra el cáncer, contó cómo marcha el tratamiento y el rola clave de su hija, María Mercedes, en su recuperación.

Farándula16/02/2026TELEDIARIO.arTELEDIARIO.ar

A los 81, a Marta González le diagnosticaron cáncer de mama por cuarta vez y ahora tiene metástasis en la piel. A Marta la operaron y cuando se recuperó, aceptó volver al teatro. Está de gira por Córdoba con la obra Negociemos, una historia de amor, y cumple con el tratamiento de quimio para recuperarse.

"Estoy batallando nuevamente contra el cáncer y ahora tengo metástasis. Este es el cuarto cáncer que tengo de mama, siempre de mama. Pero este último fue secundario. Todos los anteriores fueron primarios. O sea que pasó de grado y eso significa que se expande y se pueden meter las células cancerígenas en cualquier parte. A mí se me metieron en la piel. O sea que la metástasis no se cura", confió a Pronto la actriz.

-No sé. Yo creo que es Dios y que es mi hijo, que ahí lo llevo siempre conmigo en una foto. Mirá qué lindo está Leandro en esa foto. El me acompaña siempre. Siempre, siempre, siempre. Es una foto muy chiquitita pero me encanta y la llevo siempre conmigo adonde vaya.

Cuando habla de Leandro, Marta se refiere a su único hijo varón, Leandro Sosa, quien falleció en 2001 en un accidente automovilístico en México DF. El golpe devastó a la familia completa y a Marta ahí se le disparó por segunda vez el cáncer de mama. Ya lo había tenido antes, cuando Leandro se fue a vivir al país azteca, y con su fallecimiento de su hijo a la actriz le volvió la enfermedad. Además de Leandro, Marta es mamá de María Mercedes, su única hija mujer, con quien tiene un vínculo muy cercano y estrecho. “A Leandro lo tengo siempre presente y a mi hija también. Es más, a esta altura mi hija es mi mamá. Yo ya no tengo hija, tengo mamá”, lanza González.

-¿Cambiaron los roles?

-Sin dudas. María Mercedes pasó de ser mi hija a mi madre. Se invierten los roles, ¿viste? Ella me pide ahora el médico, ella me acompaña en la oncóloga, ella me hace todo. Me indica cuándo tengo que empezar a tomar la quimio, cuándo tengo que descansar. Porque tengo creo que 18 días de tomar quimio y una semana de descanso. Mirá lo fuerte que será, ¿no?

-¿Te destruye?

-Sí, es fuerte. No es que me destruya pero sí me da mucho cansancio. Si fuera por mí, estaría durmiendo todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo. Pero, bueno, esto del teatro me hace revivir. Lo que te decía del cambio de roles con mi hija me gusta.

-¿Te da ternura?

-Sí, ¿qué te parece? Pero es inevitable; también lo vas a pasar vos. Seguramente tu mamá ya es la mamá de su mamá y vos vas a ser el papá de tu mamá. Así es la vida.

Te puede interesar
Lo más visto