
Fate tiene que ser una causa nacional contra los ajustadores
TELEDIARIO.ar
La última semana Fate apareció cerrada con un candado y anunciando el cese de actividades. Como reflejamos y ya es noticia en todos los medios, los trabajadores decidieron iniciar una permanencia en la planta en defensa de los puestos de trabajo. La imagen del techo con el logo de FATE habitado por obreros del neumático se ha transformado en un símbolo de estos días. El caso se ha metido en el recinto del Congreso en el debate de la reforma laboral y ha sido uno de los epicentros del paro general.
Es que estamos ante el intento de cierre más grande de los últimos años. Fate es uno de los tres pulpos de la industria del neumático, junto a Pirelli y Bridgestone, pero la única de propiedad nacional. Javier Madanes Quintanilla, su dueño, es uno de los hombres más ricos del país que además tiene negocios en el aluminio (Aluar) y la energía (Futaleufú). Muchos especulan que la medida se trata de una movida para lograr una suba de aranceles a las cubiertas importadas, con la política “aperturista” de Milei. Si así fuera, sería una comprobación de las consecuencias de la política libertaria pero también del parasitismo de la “burguesía nacional”, que vive de prebendas del Estado además de la explotación obrera.
Sea un chantaje para conseguir favores y reabrir con menos trabajadores (algo que hizo ya en 1991) o un cierre definitivo, estamos ante un ataque histórico. Una de las plantas más grandes del país, con más de 800 trabajadores que tienen una larga tradición de lucha y un sindicato recuperado, además de un barrio construido alrededor de ellos.
Más si tenemos en cuenta que el último año la empresa avanzó con cientos de despidos y un régimen de trabajo más flexible, a pesar de la resistencia de la mayoría de los trabajadores.
En el techo, las asambleas y el acampe
Como parte de esa tradición, los trabajadores respondieron. La permanencia dentro de la planta comenzó el mismo día, cerca de la puerta de ingreso pero también en el techo de la torre principal. Desde la Agrupación Granate de FATE, junto a compañeros de la lista Roja e independientes, planteamos la importancia de sostener esas medidas duras y mostrar la voluntad de resistir, contra los engaños que intenta la patronal.
Además han demostrado que la planta está totalmente operativa y podría volver a producir rápidamente.
Las asambleas confirmaron que van a pelear por los puestos de trabajo. A pesar de estar en medio de las vacaciones, muchos trabajadores ya se han acercado a la planta. También las familias y los vecinos que se han visto conmocionados por un ataque que afecta a sus amigos pero también su propia economía.
Este lunes tienen que ingresar más de 400 con lo que la lucha va a seguir creciendo. Ese ingreso está precedido por un gran festival que incluyó bandas, pintadas, habladas y la participación de cientos de jóvenes. Nicolás del Caño, Christian Castillo y otros referentes de la izquierda estuvieron allí.
Sin embargo, la patronal ha logrado una orden de desalojo, que el juez ha determinado que tiene que ser "inminente" pero nadie sabe los tiempos. En las afueras de la planta, sobre otro de los portones del ingreso a las oficinas de Aluar, estuvo estacionado un operativo de las fuerzas de seguridad.
Los medios nacionales se han tenido que acercar y mostrar lo que Milei y Madanes, más allá de sus diferencias, quieren enterrar: la voluntad de lucha de la clase trabajadora. Quieren resignarla al hambre y la esclavitud. El testimonio de “Charly” Oroño, que contó por qué van a seguir luchando y saludó a su hijo con discapacidad, conmovió a miles y resumió la moral de esos luchadores: “A mi hijo que me está viendo, papá está acá y te quiere mucho”.
Como en Lustramax o Georgalos en la misma zona, hay dos lados de la trinchera. De uno la avaricia de los millonarios y los gobiernos ajustadores. Del otro, el futuro de la clase trabajadora.
Hay que convertirlo en una causa nacional de la resistencia
La lucha de FATE ya empieza a estar en boca de todos y puede convertirse en una causa nacional. Una causa contra los despidos, contra la reforma laboral, contra el intento de descargar sus crisis sobre nuestras espaldas.
El mensaje de “Ningún desalojo, todos adentro”, tiene que llegar a cada lugar del país.
Madanes facturó millonadas durante las últimas décadas. Amasó una fortuna sobre el sudor y la sangre de esos trabadores. Si no es rentable o no tan rentable como quisiera, es su problema. Las vidas obreras, de esas familias, valen mucho más que sus ganancias. Como dijeron en los medios, “no vamos a ser los desocupados del gobierno de Milei, no vamos a revolver la basura, ni gastarnos en unos meses una indemnización”.
Si quiere producir menos, que reduzca la jornada laboral a 6 horas, sin tocar el salario, para que no se pierda ningún puesto de trabajo. Tiene una fortuna que no puede gastar ni el 100 vidas, ¿por qué quiere arruinar 1000 familias y todo un barrio? ¿Si quiere cerrar semejante bastión productivo, por qué no estatizarla, bajo administración obrera, y ponerla al servicio de la comunidad?
Pero sabemos que no lo van a aceptar una salida que resguarde a los trabajadores "de pura bondad". Hace falta un plan de lucha de los trabajadores y el gremio, con el apoyo de miles y la simpatía de millones.
Los trabajadores de Fate de la Agrupación Granate (Movimiento de Agrupaciones Clasistas), vienen estando al frente de la pelea junto a otros referentes. Junto a la denuncia del ataque, vienen planteando a la Lista Negra que dirige el sindicato y a las asambleas un camino para imponer la reapartura de la fábrica con todos adentro. Fortalecer la ocupación con cientos de compañeros y el acampe afuera. Organizar a las familias y el barrio que los banca. Ampliar la solidaridad con los sectores combativos pero también con todos los sindicatos que dicen rechazar el ajuste mileísta y la actitud de la CTA (como el Fresun de UOM, ATE, CTA y Aceiteros). La necesidad de una asamblea general de todo el gremio, porque a pesar de los golpes recibidos estos dos años la defensa de FATE puede unir y poner de pie a las tres grandes empresas. También impulsar acciones contundentes en la zona y en CABA. Esto tiene que ir acompañado de la preparación de una gran resistencia si hay intento de desalojo. ¿Podrán sostener un desalojo si somos miles de trabajadores, vecinos, docentes y alumnos rodeando la planta? Creemos que no.
Desde el PTS, nuestras agrupaciones obreras y juveniles, nuestros diputados, vamos a seguir apoyando esta pelea toda nuestra fuerza, porque si ganan los obreros de FATE le estaremos dando un golpe al plan de guerra de Milei y los empresarios.


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