Obesidad infantil: el desafío de las escuelas en 2026

La OMS, por su parte, publicó en enero de 2026 una directriz mundial que insta a limitar el consumo de alimentos ultraprocesados y a fomentar la ingesta de frutas, verduras y bebidas nutritivas. El objetivo es combatir la doble carga de malnutrición: obesidad y desnutrición. 
Salud+09 de mayo de 2026TELEDIARIO.arTELEDIARIO.ar
Obesidad infantil.
Obesidad infantil.

En 2026, los programas de nutrición escolar en Argentina han comenzado a implementar cambios sustanciales en las meriendas ofrecidas a niños y niñas. La iniciativa busca garantizar opciones más saludables y accesibles, con presencia de frutas, lácteos y alternativas libres de gluten, siguiendo las recomendaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Mendoza, el ciclo lectivo inició el 2 de marzo con la propuesta de una “merienda simple”, compuesta por productos básicos y nutritivos, supervisados por equipos zonales y organizados en una grilla oficial. En San Nicolás, el menú escolar incluye leche chocolatada, pan con dulce de leche, facturas y fruta, además de garantizar opciones Sin TACC para estudiantes con celiaquía. Los almuerzos también se diversifican con platos como milanesas, arroz con pollo y fideos con estofado.

La OMS, por su parte, publicó en enero de 2026 una directriz mundial que insta a limitar el consumo de alimentos ultraprocesados y a fomentar la ingesta de frutas, verduras y bebidas nutritivas. El objetivo es combatir la doble carga de malnutrición: obesidad y desnutrición. En este contexto, los cambios en las meriendas escolares argentinas representan un paso clave hacia la mejora de los hábitos alimentarios infantiles, aunque persisten desafíos vinculados a la aceptación cultural y la persistencia de la obesidad en sectores vulnerables.

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La efectividad a largo plazo de estos tratamientos requiere indefectiblemente un cambio integral en el estilo de vida del paciente. La intervención farmacológica debe ser acompañada por una reeducación alimentaria, la práctica constante de actividad física y una contención interdisciplinaria que aborde los factores conductuales del individuo.
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