
Rayos cósmicos como sensores ambientales: hallazgo del CONICET en la Antártida
TELEDIARIO.ar
Investigadores del CONICET, la Universidad de Buenos Aires y el Instituto Antártico Argentino realizaron un estudio innovador en la Base Antártica Conjunta Marambio. Allí instalaron el detector de rayos cósmicos Neurus, construido en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE), que permitió demostrar la relación entre el flujo de partículas cósmicas y los cambios atmosféricos. El trabajo fue publicado en la revista Earth and Space Science de la American Geophysical Union, lo que le otorgó relevancia internacional.
Los rayos cósmicos son partículas subatómicas que viajan a velocidades cercanas a la luz y, al impactar contra la atmósfera, generan lluvias de partículas secundarias que pueden ser registradas en superficie. El detector Neurus aprovecha la radiación Cherenkov para medir estas partículas y actualmente registra unas 600 mil por hora. Los científicos observaron una fuerte correlación entre los niveles de rayos cósmicos y la presión atmosférica a 15 kilómetros de altitud, lo que permitió desarrollar un modelo para estimar variables de la baja estratósfera a partir de datos obtenidos en el suelo.
El proyecto cuenta además con un segundo nodo en la Base San Martín y forma parte de la red internacional LAGO (Latin American Giant Observatory). Los resultados consolidan una perspectiva innovadora: el uso de rayos cósmicos como sensores ambientales de precisión. Según los investigadores, esta metodología abre nuevas vías para monitorear la circulación global y enfrentar los desafíos del cambio climático desde la física de frontera, posicionando a la ciencia argentina en un lugar destacado dentro de la investigación antártica.




Qué pasó con Agostina Vega: dónde la encontraron, cómo murió, resultado de la autopsia

Los Méndez: fusión, familia y éxito, embajadores de la música peruana que conquistan el mundo

Multitudinaria marcha en Catamarca de "Ni Una Menos" en su 11° aniversario



