
Estudio del CONICET abre camino a la regeneración de tejidos en humanos
TELEDIARIO.ar
Investigadores del CONICET, en colaboración con instituciones de Alemania y Reino Unido, desentrañaron los mecanismos que permiten al pez cebra regenerar órganos sensoriales dañados en tan solo una semana. El estudio se centró en los neuromastos, estructuras que cumplen una función similar al oído interno humano y que permiten al pez detectar vibraciones y movimientos en el agua.
El trabajo combinó experimentos realizados en el Centro Helmholtz de Múnich, donde se aplicaron lesiones con láser a larvas de pez cebra, con simulaciones computacionales desarrolladas en el Instituto de Física de Líquidos y Sistemas Biológicos (IFLYSIB, CONICET-UNLP). Los resultados mostraron que los neuromastos dañados recuperan hasta un 90% de su funcionalidad y tamaño en siete días, gracias a la capacidad de ciertas células sustentaculares de volverse pluripotentes y reconstruir el órgano completo.
Los científicos descubrieron que el proceso regenerativo se detiene cuando las células en división detectan que están rodeadas por un número suficiente de células vecinas iguales, lo que denominaron “señal de detección local”. Este mecanismo sencillo y natural explica cómo el pez logra restaurar la estructura y función del órgano dañado, alcanzando idéntica forma y tamaño que antes de la lesión.
El hallazgo resulta relevante porque el pez cebra comparte gran parte de su ADN con los seres humanos. Según los investigadores, comprender estos procesos podría abrir la puerta a futuras terapias que permitan estimular mecanismos regenerativos en personas, especialmente en casos de pérdida de audición u otros daños en órganos que actualmente no pueden recuperarse.





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